Esto me resulta totalmente insidioso.
En este momento, o en cualquier dia de tu vida, cuando todo te resulte magnificamente distinto, cuando por fin el cambio se hace notar, para ellos radícal, para mi normal. Es donde aprendo a escuchar mis palabras insensatas, tal vez un poco estólidas, pero eso las hacen perfectas. Es cuando aprendo a sentir distinto e intendible, aún así lo disfruto bastante. Si tratara de buscarlo en un diccionario sería algo así como adrenalina, exaltación combinado con un poco de maldad divina. Ahora siento poder, sí, poder en mi, en mis palabras.
