lunes, 10 de enero de 2011

Reality.

En un momento, cuando todo lo creemos casi perfecto, llegamos a pensar que nunca acabará, que todo seguirá siendo igual. ¿Estamos equivocados? Tengo una respuesta si quieres llamarla cliché, ¡hazlo!. Estamos tan equivocados como cuando pensamos que la navidad dura todo el año o que 'Santa' entra por la chimenea (que por cierto, yo no tengo).

A veces hacemos de nuestras vidas una película dramática de bajo presupuesto, somos las personas más "incomprendidas" del universo, resulta un tanto tedioso tratar de explicar al mundo lo que se siente. No se de que forma, pero cuando empiezas a entender tu entorno (realidad), es cuando creces. Y eso solo lo vives cuando te propones a cambiar.¿Sabes algo? yo disfruto el silencio, tanto como escuchar Depeche Mode mientras escribo ésto. No mal interpreten, no  quiero decir que nos tengamos que transformar en zombies de metal, simplemente debemos saber disfrutar nuestros momentos (Consigo mismo). 

Cuando empieza un año, es (casi para todos) como volver a nacer, cambiar. Lo más gracioso es que la mayoría se propone miles de objetivos (no se cumplen ni la cuarta parte) y a final de año todo es totalmente diferente. Y es que en cierto modo, nada es igual, nada puede ser igual, porque nos aburriríamos rápido y fácil.  

Ese es otro tema, cuando aceptamos en nuestras vidas la rutina. 

Personalmente, me aburro de todo muy fácil. La monotonía quizás arruina con mayor efectividad las grandes relaciones interpersonales. Imagínate un año completo con tu chico (o chica, en caso de hombres) todo marcha por buen camino, disparatadamente se te pasa un "Te amo" por tu cabeza, excelente. De repente, llegas a un punto que todo los días haces la misma mierda. Te acostumbras a las reglas de tu propio mundo, como una forma de vivir. Un ejemplo claro es el aire para las personas o el agua para el pez. Pero llega lo inevitable: Te cansas, te aburres. Lo amas, pero no puedes más. ¿Les ha pasado?

No todo es perfecto, todo está en un constante cambio y en nuestro futuro casi invisible no sabemos que pasará. Por eso, cada vez que puedo intento renacer y vivir mi presente, porque algo claro me queda de todo esto, y es que nadie vivirá por ti, al final todos se olvidan de ti. 

Vive por ti y trata de ser feliz a tu modo, en tu mundo.