Así que decidí finalmente preguntarme ¿En donde comienzan los finales? ¿En dónde termina mi utopía? Desearía saber lo que piensan algunas cabezas insensatas. Marzo, un comienzo agradable, de nuevos placeres, de nuevas perspectivas. Debo confesar que de nuevas ANGUSTIAS también. Y es que por más que adore lo inevitable, la calma debe reinar aún sobre mí. En tan poco tiempo de estar viviendo sola, he aprendido lo que en 18 años de mi vida no había pensado. En la perspectiva de la nueva realidad, la llamo así porque desde que aprendí a respirar he pensado en una realidad, o bueno pensaba que esa era mi realidad. Definitivamente necesitaba mi cambio, un gran cambio, que sin duda, ésta ocurriendo.
Grandes amistades se van, al mismo tiempo otras vienen y la gran mayoría aún se conserva. Duele bastante perder parte de mi vida, si, ellos eran parte de mi vida. El punto es que no puedo predecir nada.
Pienso que el tiempo me ha vuelto un poco ácida, atorrante, fría o dura. Sé que he perdido gran parte de mi dulzura, pero vivir aquí exige ser una persona fuerte, casi sin dolor, ¿Horrible? Si, ¡terrorífico!
A pesar de todo, como dice Nana Cadavieco “Aún sonrío” si, aun sonrío, aún soy feliz, en realidad también he aprendido a ser bastante feliz, a mi manera, pero lo hago.

1 comentario:
Así mismo... para vivir se necesita la Malicia que descubrimos cuando el tiempo nos pasa por un lado y la realidad te pisa los pasos.
Publicar un comentario